
Suicidas:
Alguna vez se han preguntado, ¿Por qué la gente se suicida?... ¡Yo lo sé!
Los golpes emocionales llevan a las personas a darse cuenta de que sus vidas son fugaces y comprenden que muchas cosas escapan a su entendimiento, comienzan a preguntarse el porqué de cosas que habitualmente no le prestarían atención, una simple mirada a la corrosión que lleva el olvido, sus vidas parecen tan efímeras, como las de aquellos que antes de ellos se perdieron en los tristes recuerdos de sus dolientes, los traumas abren los ojos, te dejan observar como la corrupción del tiempo, pudre los cimientos de aquello que parecía solido en tu antigua visión, empiezas a cuestionar todo lo que está atado a una vida mortal.
¿Qué caso tiene vivir si vamos a morir?
¿Cuál es la finalidad?
Los antiguos argumentos que debatían esas preguntas, desaparecen ante la abatible sensación de soledad, los rezos pierden su efectividad mientras la lógica no encuentra salida, todo termina siendo tan sencillo como jalar un gatillo, saltar hacia un tren, simplemente dejar de respira bajo la influencia de fármacos asesinos.
Pero ver las débiles consecuencias de esos actos, no se compara con ver las causas y tener que vivir con ellas, yo nací con esa horrible calamidad posada sobre mis hombros, puedo ver el deterioro de las personas de las cosas, inclusive del mismo cielo quien a la luz de mis ojos pierde su color y queda renegado a un pálido brillo, que se ahoga en la penumbra de mi triste soledad, pero estas quejas no son más que mis lloriqueos por la terquedad de no entregarme a las manos de la muerte.
Esas notas relatadas en papel, amenizaban la espera de el siguiente tren, un joven distraído y gris, observaba las multitudes trasladarse despreocupadas de lo que había a su alrededor, mientras él entendía lo terrible de su don.
Muchos años de convivir con aquel terrible paraje de deteriorado contorno, habían forjado en él una inmunidad, a los efectos que esta provocaba en los de emociones más débiles y afables, pero una tristeza constante azotaba el corazón de este joven, pues en su vida, nunca había apreciado la belleza, pues el solo podía deslumbrar lo carcomida de las almas y lo deteriorada de las esencias.
En aquel abarrotado andén, apareció la figura de un joven, un trastornado muchacho que se debatía entre la locura y el delirio, sudaba como si quisiera desperdiciar cada fluido de su corroído cuerpo, se tambaleaba como si solo el hecho de estar de pie, le causara un agotamiento incontenible.
El joven, quien desprovisto de la tranquilidad que tanto le gustaba por la llegada del nuevo y perturbado individuo, alzo la cara para mirar de reojo al mismo, pudo ver que a pesar de ser un chico relativamente joven, su verdadera imagen era de una podrida y seca alma, que estaba a punto de cruzar el umbral de la muerte, caer en el olvido que esta proporciona, lo vio como si su miedo saliera y entrara por sus fosas nasales cuan aire.
Decidió dedicarle una mirada completa y vio como este chico observaba a su alrededor, parecía asustado por lo que sus ojos veía, no podía soportar la idea que estuviera atrapado en tanta inmundicia, con paso lento pero decidido intento acercarse, pero el otro joven fijo la mirada en él y dijo.
- ¿Por qué no te ves como todo lo demás?
- Porque yo no quiero formar parte de este deteriorado mundo, quiero ser diferente por eso es que luzco diferente ante los ojos de la verdad.
- ¿Los ojos de la verdad?
Dijo el deprimente joven, su semblante asustado ahora mostraba muestras de confusión, mientras el otro trataba de permanecer tranquilo y a la expectativa, luego de un rato dijo.
- No es que ese sea su nombre, pero así me gusta llamarlo, después de todo así es como el mundo es y la gente solo se engaña, por ende si ves las cosas tal cual son tienes los ojos de la verdad.
El chico vacilo y una vos se escucho en lo alto de la estación, “se le agradece a los señores usuarios que por su seguridad absténganse de cruzar la línea amarilla hasta que el tren se detenga y abra sus puertas recuerde que la línea amarilla es el límite de su seguridad”
Ante esto el trastornado muchacho envió una rápida mirada a la línea que separaba el andén de las vías, vio algunas manchas similares a la sangre en el, después de esa visión soltó un alarido y el joven quien había seguido su mirada dijo tratando de anticiparse a lo que venía.
- Eso ocurrió hace tiempo, pero las huellas del tiempo no se olvidan, no te dejes perturbar…
Pero el triste chico que ya había tomado una decisión no escucho la suplica que el joven soltaba, escudriño sus alrededores miro fijamente a las vías y corrió gritando y apartando al joven que trataba de sujetarlo.
- ¡Estoy podrido y corroído merezco morir!
Y mientras el volaba por los aires el tren destrozaba su cuerpo y su sangre se esparcía por el lugar, desde el suelo, mirando lo que acababa de ocurrir el joven derribado pensaba “mi maldición es ver la verdad y a diferencia de los suicidas yo debo vivir con ella, otra vida que se pierde en la mentira”
“La historia comienza con los ojos de la verdad y termina con el cambio de la realidad”
Kevin Sojo
(Saber y gloria)
Debe ser duro verse nadando en realidades amargas, ver todo podrido y decadente y ser el único que entre esas aguas resiste, viendo a todos ahogarse alrededor. Es como ser espectador de tragedias desde sus causas hasta sus consecuencias.
ResponderEliminar"Los ojos de la verdad" no han de ser los que ven todo más negro. No olvides que luces y sombras van íntimamente unidas y esa es también una gran verdad aunque cueste más verla.
Y lo que más me ha gustado y se que es realmente el mensaje que dará continuidad y la meta de tu movimiento es esa frase final:
“La historia comienza con los ojos de la verdad y termina con el cambio de la realidad”
Ahí es donde le infundes el mensaje de esperanza y donde transmites que a pesar de ver realidades tan negras, es posible ese cambio y esa será la meta.
Buen comienzo Kevin!! Seguiré pendiente
Un abrazo
la verdad yo siempre pensé que las personas que se suicidan es por que son de mente devil
ResponderEliminar“La historia comienza con los ojos de la verdad y termina con el cambio de la realidad”
gran frase
saber y gloria