viernes, 27 de agosto de 2010

principios. (en honor a mis abuelas quienes murieron de forma trágica pero vivieron de forma autentica)


Las cadenas temblaban al ritmo del viento, el aire anunciaba malas noticias, susurraban desgracias en los oídos de aquellos que se molestaban en oírlo.

El chico se tambaleaba en el columpio de un parque solitario, las corrientes de aire le llenaban los pantalones de tierra, dentro de la guardería mucha gente jugaba juegos clásicos. Pero no él, el disfrutaba de su soledad, de repente la puerta corrediza de la guardería se abrió, una joven delicada con grandes ojos y el pelo liso se acerca a él y con vos muy timbrada dice.

- Hola ¿quieres jugar?

El chico no responde, solo deja el columpio y camino sin mirar a la niña, sube la escalera del tobogán, y antes de que se tire la niña le pregunta nuevamente.

- ¿Por qué siempre estás solo?... la profesora dice que estas enfermo por eso no quieres jugar con los otros.

Desde la cima del tobogán, él le dio una mirada de análisis completa, la miro desde los pies que se posaban sobre las rocas del parque, hasta el cabello que ondeaba gracias al viento, luego de esa mirada de análisis, se concentro en los ojos de aquella niña que lo miraba fijamente y dijo.

- Puedes oír el viento, mi abuela dice que si los hombres oyéramos más lo que el viento tiene para decirnos habría más paz.

- El viento no habla tonto, solo hace ruidos.

- Yo solo hago ruidos con los demás, y tú me oyes hablando justo ahora ¿no?

- Pero eso es porque tú decidiste no hablar.

- Como sabes que el viento no decidió lo mismo, como sabes que él no se canso de hablar con la gente.

- Estás loco y por eso nadie habla contigo.

- Pues tú estás hablando ¿no?... vamos solo sierra tus ojos y escucha lo que el viento tiene para decir

El chico, con un salto de mucha agilidad bajo del tobogán, se paro frente a la niña tapo sus ojos con una mano y susurro.

- Escucha con atención solo así te hablara.

Por un minuto, la muchacha creyó escuchar las palabras del viento, pero decidió que solo había sido su imaginación, cuando el niño aparto la mano de los ojos de la pequeña ella los abrió, pero sus ojos vieron la corrosión, unos segundos vio la realidad que la rodeaba.

El susto la hiso resbalar, cuando perdió la concentración todo volvió a la normalidad, el chico miro la cara de susto de la niña, le ofreció una mano para levantarse y le dijo.

- Lamento todo eso, mi abuela me enseño abrir los ojos pero también dijo que no todos podían hacerlo, tú pudiste, eso te hace una buena persona, aunque a mi abuela no le gusta que yo abra los ojos.

- Pero tienes los ojos abiertos, como es que no los puedes abrir si los tienes abiertos, dices cosas muy extrañas.

- Tu ojos, aunque estén abiertos no están del todo abiertos… bueno yo tampoco lo entiendo pero mi abuela lo dice de esa forma.

- Entonces no sabes nada… que tonto,

- Jajajajajajajajajajajajajajaja. Eres muy graciosa y no te asustas con facilidad.

- Claro que no jajajaja

Los chicos rieron pero un timbre sonó, de repente dos madres entraron al parque, ambas estaban inmersas en una discusión muy fuerte, que involucraba a la relación de un niño inadaptado, con la de una niña muy normal.

Mientras las mujeres se alejaban con los niños en brazos, la pequeña le pregunto.

- ¿Cómo te llamas?

- Mi nombre es…

Las señoras se separaron, un viaje en auto no calmo la emoción del niño, quería llegar a casa y contar a su abuela lo que había pasado, por fin había conseguido a alguien que podía ver lo mismo que él, lo que ella le había enseñado, pero cuando llego algo terrible empaño su felicidad.

Su familia reunida lloraba, algo horrible había sucedido, mientras su abuelo lloraba inconsolable, su padre con un semblante muy serio se acerco y dijo.

- Mama murió… se suicido, parece que tenia trastornos de ese tipo desde hace tiempo.

La muerte de la anciana apaño al niño, ya no podía serrar los ojos, ya no podía callar las voces, ahora el mundo que le había mostrado a la niña era su único mundo, el cadáver de su mentora yacía en un ataúd de madera, pero increíblemente su cuerpo lucia mejor que el de todos los vivos, murió siendo autentica.

Su muerte pareció un suicidio, pero el chico jamás aceptaría esa realidad, el sabía que su abuela era demasiado fuerte como para sucumbir ante esos deseos, pero esa era la versión del adulto y esa fue la versión que se vio obligado a aceptar.

Su crecimiento estuvo rodeado de la triste ceremonia, y el sufrir de su abuela él lo llevaría en hombros, y a pesar de verse agobiado por las visiones de un mundo horrible, tomo la determinación de no caer en la mentira que le habían plantado a su abuela.

En su corazón, él sabia que ella no se había suicidado, así que él no cometería ese error, y trataría de despertar a quien pudiera, para hacer honor a las enseñanzas de su querida abuela, usaría ese don para mostrar la realidad a todo el que poseyera los ojos de la verdad.

Su lucha comenzó allí.

Kevin Sojo

(Saber y gloria)

lunes, 23 de agosto de 2010

Promesas para una bella venus (doy mi palabra mi mas preciada posesión))


Las noches frías invaden mis pensamientos, y dio motivo a esta nueva entrada, hablo para ustedes de forma clara y concisa, ¿qué realidad estamos viviendo?

Hace mucho tiempo, cuando mi semblante aun era de niño y mi mente aun se elevaba en fantasías de caricaturas, en una excursión de la escuela primaria, sucedió algo que redefiniría mi desarrollo como persona, mientras el autobús avanzaba entre las calles de esta tan agitada ciudad, yo observaba por la ventana el transformar del paisaje, veía casas deterioradas y elevados edificios que no tenían un propósito mayor, que el albergar a gente sin convicción y sumisa ante la realidad que la azotaba.

Sin expectativas de vida y sin ningún deseo distinto a los placeres mundanos que les permitían alejarse de la realidad, pero quien puede culparlos por engañarse, con promesas ilusas de una felicidad vana, pues la realidad era insoportable a su vista.

Dentro del autobús, los otros niños despreocupados de su entorno reían y cantaban (¿por qué yo era tan diferente?, ¿por qué yo soy tan diferente?)Eso pensé en ese momento y mucho tarde en descubrirlo. Al llegar al destino bajamos en grupos de dos, el museo de bellas artes se alzaba frente a nosotros, por primera vez tendríamos un paseo escolar, saldríamos de los muros de la escuela para disfrutar de sana diversión que todo niño debe disfrutar, al entrar al museo estaban exponiendo las obras de de artistas ya muertos que marcaron el mundo con su visión de el. Pero solo una pieza llamo mi atención.

La Venus de millo, la figura de una mujer perfecta, sin brazos sin vida pero con tanta pasión, que irradiaba luz en toda su expresión, yo quien veía todo gris y sucio, quien no entendía por qué todos eran tan felices en un mundo lleno de podredumbre y miseria, quede envuelto en su belleza pues toda su grandeza me hacia olvidar por mucho lo triste de mi contorno.

El resto de la exposición estuvo preciosa, muchas obras con gran significado y con una historia que llevaba el cambio de las épocas, entendí la utilidad del arte y vi una forma práctica sublime y perfecta de cambiar mi realidad, pero mi felicidad no fue tan permanente como pensaba, al terminar el día y en mi afán de despedirme de tan perfecta mujer, pues yo tenía la certeza de que en su interior me oiría, decidí hacerle una última visita a esa obra maestra ha esa representación del amor esculpida por las manos de un hombre tan vivo como yo, pero al acercarme las lagrimas se derramaban de mis ojos, pues el mármol estaba rasgado corroído y perdido, pues la belleza de tan perfecta obra, se veía corrompida por lo que yo llamo miseria, su belleza aun estaba allí, yo podía sentirla, olerla, quería creer que existía pues su significado me salvaría, ante tan perturbada visión, de lo que yo creía era una maravilla existente solo pude soltar un alarido antes de darle la espalda, no fue una despedida fue más bien una promesa, una promesa hecha al amor y a la belleza residida en el mármol. Y la promesa dictaba así.

Tu le diste algo a mi vida que yo no pensé en tener, yo te devolveré el favor, traeré de vuelta la belleza que tu representaste alguna vez, cambiare esta realidad para que a la vista sea tan perfecta como la expresión misma que origino tu creación, yo quien aquí derramo lagrimas por tu deterioro, volveré a verte resurgir en las esquinas de este mundo que te ha olvidado, te doy mi palabra lo lograre

La promesa de un niño, que define el hombre en el que se convertirá, el hombre que soy, mucho tiempo después veo que ese fue el inicio de mi lucha, una lucha que he estado perdiendo, pero una lucha la cual librare hasta hacerme con la victoria.

Por las promesas que alguna vez hicimos, por los sueños de los niños, por los deseos de aquellos que no son escuchados, por el añorar de todos los que me oigan yo les doy mi palabra peleare hasta llegar, pues si mi meta no se cumple mis huesos se pudrirán sin un propósito real

La belleza es más que algo bueno para apreciar, reside en el mundo donde vivimos, pues la felicidad nos ara decir la “vida es bella”

“fuerza y valor a quien pelee por la belleza, y coraje a quien le colabore pues en su apoyo estará la victoria”

Kevin Sojo

(Saber y gloria)

sábado, 14 de agosto de 2010

suicidas

Suicidas:

Alguna vez se han preguntado, ¿Por qué la gente se suicida?... ¡Yo lo sé!

Los golpes emocionales llevan a las personas a darse cuenta de que sus vidas son fugaces y comprenden que muchas cosas escapan a su entendimiento, comienzan a preguntarse el porqué de cosas que habitualmente no le prestarían atención, una simple mirada a la corrosión que lleva el olvido, sus vidas parecen tan efímeras, como las de aquellos que antes de ellos se perdieron en los tristes recuerdos de sus dolientes, los traumas abren los ojos, te dejan observar como la corrupción del tiempo, pudre los cimientos de aquello que parecía solido en tu antigua visión, empiezas a cuestionar todo lo que está atado a una vida mortal.

¿Qué caso tiene vivir si vamos a morir?

¿Cuál es la finalidad?

Los antiguos argumentos que debatían esas preguntas, desaparecen ante la abatible sensación de soledad, los rezos pierden su efectividad mientras la lógica no encuentra salida, todo termina siendo tan sencillo como jalar un gatillo, saltar hacia un tren, simplemente dejar de respira bajo la influencia de fármacos asesinos.

Pero ver las débiles consecuencias de esos actos, no se compara con ver las causas y tener que vivir con ellas, yo nací con esa horrible calamidad posada sobre mis hombros, puedo ver el deterioro de las personas de las cosas, inclusive del mismo cielo quien a la luz de mis ojos pierde su color y queda renegado a un pálido brillo, que se ahoga en la penumbra de mi triste soledad, pero estas quejas no son más que mis lloriqueos por la terquedad de no entregarme a las manos de la muerte.

Esas notas relatadas en papel, amenizaban la espera de el siguiente tren, un joven distraído y gris, observaba las multitudes trasladarse despreocupadas de lo que había a su alrededor, mientras él entendía lo terrible de su don.

Muchos años de convivir con aquel terrible paraje de deteriorado contorno, habían forjado en él una inmunidad, a los efectos que esta provocaba en los de emociones más débiles y afables, pero una tristeza constante azotaba el corazón de este joven, pues en su vida, nunca había apreciado la belleza, pues el solo podía deslumbrar lo carcomida de las almas y lo deteriorada de las esencias.

En aquel abarrotado andén, apareció la figura de un joven, un trastornado muchacho que se debatía entre la locura y el delirio, sudaba como si quisiera desperdiciar cada fluido de su corroído cuerpo, se tambaleaba como si solo el hecho de estar de pie, le causara un agotamiento incontenible.

El joven, quien desprovisto de la tranquilidad que tanto le gustaba por la llegada del nuevo y perturbado individuo, alzo la cara para mirar de reojo al mismo, pudo ver que a pesar de ser un chico relativamente joven, su verdadera imagen era de una podrida y seca alma, que estaba a punto de cruzar el umbral de la muerte, caer en el olvido que esta proporciona, lo vio como si su miedo saliera y entrara por sus fosas nasales cuan aire.

Decidió dedicarle una mirada completa y vio como este chico observaba a su alrededor, parecía asustado por lo que sus ojos veía, no podía soportar la idea que estuviera atrapado en tanta inmundicia, con paso lento pero decidido intento acercarse, pero el otro joven fijo la mirada en él y dijo.

- ¿Por qué no te ves como todo lo demás?

- Porque yo no quiero formar parte de este deteriorado mundo, quiero ser diferente por eso es que luzco diferente ante los ojos de la verdad.

- ¿Los ojos de la verdad?

Dijo el deprimente joven, su semblante asustado ahora mostraba muestras de confusión, mientras el otro trataba de permanecer tranquilo y a la expectativa, luego de un rato dijo.

- No es que ese sea su nombre, pero así me gusta llamarlo, después de todo así es como el mundo es y la gente solo se engaña, por ende si ves las cosas tal cual son tienes los ojos de la verdad.

El chico vacilo y una vos se escucho en lo alto de la estación, “se le agradece a los señores usuarios que por su seguridad absténganse de cruzar la línea amarilla hasta que el tren se detenga y abra sus puertas recuerde que la línea amarilla es el límite de su seguridad”

Ante esto el trastornado muchacho envió una rápida mirada a la línea que separaba el andén de las vías, vio algunas manchas similares a la sangre en el, después de esa visión soltó un alarido y el joven quien había seguido su mirada dijo tratando de anticiparse a lo que venía.

- Eso ocurrió hace tiempo, pero las huellas del tiempo no se olvidan, no te dejes perturbar…

Pero el triste chico que ya había tomado una decisión no escucho la suplica que el joven soltaba, escudriño sus alrededores miro fijamente a las vías y corrió gritando y apartando al joven que trataba de sujetarlo.

- ¡Estoy podrido y corroído merezco morir!

Y mientras el volaba por los aires el tren destrozaba su cuerpo y su sangre se esparcía por el lugar, desde el suelo, mirando lo que acababa de ocurrir el joven derribado pensaba “mi maldición es ver la verdad y a diferencia de los suicidas yo debo vivir con ella, otra vida que se pierde en la mentira”

“La historia comienza con los ojos de la verdad y termina con el cambio de la realidad”

Kevin Sojo

(Saber y gloria)

miércoles, 4 de agosto de 2010

Cuan soneto de Beethoven, aquí está mi composición (Para Alicia)


Las paredes de mi habitación se abalanzaban sobre mí, mientras animadamente me resistía a ser estrangulado por una sabana, los golpes de sueño de uno de mis hermanos aceleraron mi despertar, mientras otro empezaba una pelea para ambientar el día, un desayuno preparado por las manos de mi madre y una larga vista al cielo prepararon el inicio de una jornada que me deparaba una grata sorpresa.

Quién diría que yo sería escuchado, otro ser humano se intereso por mi arte, una historia graciosa en verdad, no es que yo no tenga encarnecidos seguidores y fuertes y decididos colegas, pero todos ellos están marcados por el cariño existente, mientras otros de mis lectores están atrapados en su propio paradigma auto impuesto y son realmente incapaces de dar comentarios útiles, tan siquiera sinceros, pero este día fue ambientado por las palabras y la amabilidad de una presencia nueva, mi emoción se desborda pues ella es la primera que muestra un interés reluciente por lo que saber y gloria significa, solo había escuchado palabras de apoyo de los mismos que junto a mi comenzaron este movimiento, por eso esa presencia merece reconocimiento, porque es la muestra palpable de que el avance es posible.

Su presencia relaza lo que buscamos, unión y resurgimiento, y su mensaje nos permitirá continuar en nuestra lucha, y este es un regalo para ti de todo miembro de saber y gloria alzamos nuestras copas en honor a tus ojos y tus letras que nos enseñan a mirar… disfruta y recibe este presente de los miembros de (saber y gloria)

Has devuelto las risas de mi pasado, esas impregnadas de esperanzas y espesativas, esas que iban acompañadas de sueños y metas, esas risas que solo compartía con mis pocos amigos pues solo ellos eran capases de descifrar mis carcajadas, quien diría que existirá alguien a quien agradecer por leer en realidad, pues tantas veces he agradecido al viento que ya creo escuchar su respuesta y por fin se a hecho clara en esos ojos que enseñan a mirar… gracias