
Para que no se me aburran los lectores aquí estoy con un nuevo acto, tratando de encontrar la forma de comenzar este huracán, dije palabras fuertes que de verdad siento, y lo cumpliré pues mi palabra es mi más preciada posesión.
Hoy estuve en un concierto de un grupo venezolano llamado “Desorden Público” pase una tarde entera en los brazos de mi amada novia rodeado de gente que disfrutaba de sobre manera las canciones de estos artistas, para mí fue más que un simple concierto, entre sus letras escuche mensajes que se asemejan en gran forma a lo que este movimiento representa.
La gente en el concierto fue desorbitante, una enorme cantidad de personas que coreaban al uníoslo las canciones de dicho grupo, fue incluso abrumador la energía que se respiraba, (mas allá de los olores ambientados de ciertas sustancias que no mencionare), todo mundo parecía saber lo que las canciones representaban pero, aun así algo andaba mal.
Si ese grupo con 25 años de antigüedad y con un mensaje tan claro de unión y resurgimiento, tiene tantos seguidores, porque sigo viendo todo tal como esta, es decir, ¿toda esa enorme cantidad de gente que había allí solo fingía entender la buena voluntad que expresaba las canciones? Eso me dejo abrumado.
Las palabras son las herramientas que yo elegí para cambiar el modo de vivir, pero no parece dar mucho resultado, la gente solo escucha lo que quiere oír, una chica que lamentablemente no tengo el honor de conocer trata de enseñar a mirar a las personas, pues eso tampoco parece que se haga de forma adecuada, yo francamente no creo que la gente pueda aprender a ver u oír quizás no los adultos, toda esa gente que estando en el concierto gritaba contra los males del mundo sin tomar en serio lo que el mensaje requería, si es necesario enseñarlos a ver a oír a sentir el mundo en su plena expresión lo haremos, pues el futuro no nos pertenece pero debemos forjarlo y para el bien de los que lo cosecharan el cultivo debe ser resistente.
Nunca se me dio bien la versión del optimista, pero con malos pensamientos no se llega a la meta, el bostezo no es más que la última mueca de un perezoso que ha decidido entrar en acción para por fin salir a delante.
Fuerza valentía coraje y constancia. . . lo lograremos
Saber y gloria (gracias por leer)
