jueves, 7 de abril de 2011

PRELUDIO. (hubo un tiempo)



Preludio…

Es irónico, la gente ve su día a día pasar, y ruegan porque algo salga de su rutina habitual, pero cuando esto pasa, todos pierden la cabeza, claro las situaciones que contare son perfectamente viables para perder la cabeza, porque siempre hay un tiempo para todo, hubo un tiempo donde ser amable te traía buenos resultados, y hubo un tiempo donde ser un caballero te daba a la señorita.

Pero ese tiempo pasó.

En algún lugar la seguridad era la prioridad de los gobiernos, y en algún lugar el amor por la tierra era equiparable al amor por las personas.

Pero ese lugar ya no existe.

Ahora, hay un tiempo y un lugar y de eso es de lo que les hablare.

Pues hubo un lugar, donde un presidente dijo. “tolerancia cero” y suspendió las garantías, aquel mensaje llego a un violador, que lo vio como la señal de partida, también un joven policía, recibió la primera llamada de servicio, también las puertas de aquel lugar, se serraron al son terrorífico que tocaban los corazones de los indefensos, y la vida de las personas empezaron a medirse por el estado de ánimo de las armas.

Las puertas se cerraban, las vidas llegaban al límite, los hombres se sentían dioses, y las humildes personas morían de miedo en sus hogares, no había héroes en esta historia, no había villanos, solo victimas.

Víctimas de la intolerancia y la facilidad, víctimas de la locura y la desesperación, víctimas de la más triste de las realidades.

Las cartas estaban echadas y los hombres comenzaron a moverse, las respiraciones se agitan, los corazones tocan la tonada más fúnebre que conocen, y los miedos toman posesión de los hombres.

Nueve horas son más que suficientes para marcar la historia de un lugar, para marcar un tiempo, y para que en un futuro la gente diga de forma nostálgica y triste.

Hubo un tiempo, en aquel lugar…

Solo nueve horas nos separan del más triste final,

Los relatos no se leen, se viven.

Comienza el conteo.

(Todos los sucesos relatados en este cuento corto son ficticios ese lugar y ese tiempo no existen más que en este relato, no se hace alusión a nada)

Kevin Sojo

Saber y Gloria

1 comentario:

  1. Nueve horas!! se sienten tangibles!!

    El tiempo no se para tras la cuenta atrás, si hubo un final, hay un principio. Ojala se pinte menos trágico cada comienzo.

    Abrazos Kevin!!!

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